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29 de octubre de 2023

SARA DELLA NEGRA

 SARA DELLA NEGRA

Héctor Amez – Noviembre 2004



La ciudad de Esperanza va a rendir un justo homenaje al incluir el nombre de Sara Della Negra. en la nomenclatura urbana. Hace diecisiete años ya de su muerte, con lo que están cumplidos con exceso los plazos legales para hacerlo y la perspectiva histórica permite aquilatar sus méritos.

Ella era una típica mujer de la democracia, en la que creía por convicción íntima, que había elaborado en la relación con sus mayores y en la lectura y el estudio. Tenía un linaje liberal, que está claro en el nombre de su padre: Yordano Bruno, ya estampado como una manifestación de libre pensamiento al recordarse con una grafía distinta la admiración por el filósofo italiano. Giordano Bruno se atrevió a desafiar a los poderes dominantes en el siglo XVI con la enseñanza de las verdades científicas, que demostraban los errores de lo que se daba entonces por la verdad absoluta, y pagó esa osadía con su muerte en la hoguera, condenado por los tribunales de la. Santa Inquisición en Roma.

El padre de nuestra recordada testimonió su fe en el gobierno del pueblo, por y para el pueblo -según la conocida frase de Lincoln- al inscribir como segundo nombre de la recién nacida Sara el de Democracia. Es muy probable que ella sintiera que ese segundo nombre le imponía un mandato: luchar por la vigencia de un sistema de gobierno y una forma de vida, no la más cómoda, porque impone deberes a los ciudadanos, que muchas veces prefieren declinar sus responsabilidades, delegándolas en un hombre fuerte, que con frecuencia termina en un régimen absolutista cuando no en una tiranía.


Como decíamos, por convicción y por linaje, ella afirmó su militancia en la política en una fuerza democrática y liberal - la idea de democracia connota la de liberalismo, según la precisa frase de Francisco Correa- y bregó incansablemente por la defensa de los intereses de su querida Esperanza, desde su cargo de concejal por el Partido Demócrata Progresista, que alcanzó en 1973 y en el que cesó por los sucesos de 1976. O fuera de la función pública, colaborando en cuanto proyecto de mejoramiento edilicio o cultural entendiera que era digno de apoyar, siempre con ese entusiasmo contagioso que la distinguía. Recuerdo siempre sus comentarios sobre las posibilidades que podrían derivarse en determinado momento de la fusión de dos entidades prestigiosas de esta ciudad, que por entonces se hallaban estancadas.

Sara Delia Negra realizó toda su militancia política en el Partido Demócrata Progresista y tuvo en este Partido el reconocimiento de sus méritos en cargos internos y candidaturas, a pesar de su desinterés.

Carecía de ambiciones personales y su energía se inclinaba por convencer a quienes ella consideraba los mejores para que se decidieran a actuar en política, enrolada en la corriente que considera a la política como el pensamiento y la acción puestas al servicio del pueblo. Para ella, el mérito estaba a la cabeza de cualquier tabla de valores. Por eso le repugnaba la demagogia y no toleraba a los Tartufos que proclaman su adhesión a las causas más nobles y se contradicen con su acción o con su vida misma.

Sara era una enamorada de la historia de la colonización de Esperanza, que dio como resultado una sociedad de la que ella misma era una expresión y un símbolo. Continuamente se empeñaba en divulgarla y todos sus amigos de fuera de esta ciudad pueden dar testimonio de esa tarea que hacía con tanta pasión.

Sara hacía también un culto de la amistad y los que somos de su generación sabemos cuán profundo era ese sentimiento y la fe que depositaba en sus amigos. Podría decirse que era un compromiso esa amistad porque no estaba dispuesta a tolerar deslealtades, no ya hacia su persona sino a los principios en que ella se fundaba. ¡Y cuanto le complacía comprobar que sus amigos eran fieles al compromiso de un ideal! "Estoy orgullosa de mis amigos" me escribió una vez a propósito de cierta negativa de unos correligionarios a un acto administrativo que implicaba un favoritismo hacia otro que lo reclamaba.

Su enfermedad y su muerte nos privaron de un valor humano excepcional cuando mucho podíamos esperar de ella. En sus últimos momentos pensaba en el después, en los demás, en quienes podían ser los que ocuparan el puesto de lucha del que sabía que la muerte próxima la apartaba. Así fue su vida, simple, tenaz, plenamente vivida al servicio de un ideal.

Recordemos siempre la vida de Sara Della Negra. Que este nombre no sirva sólo para identificar una calle de Esperanza. Que sea también su permanente recuerdo un ejemplo para las nuevas generaciones.


17 de julio de 2013

El diario Tribuna de Rosario

            

DIARIO TRIBUNA

                                                                  Héctor R. Amez

            El 12 de octubre de 1928 –día en que asumía su segundo periodo presidencial Hipólito Irigoyen- apareció en Rosario el diario Tribuna, como vespertino, para expresar el pensamiento de los demócratas progresistas. Hacía poco más de un año que el P.D.P. había reiniciado su actividad política, luego de años de abstención y  meses de la derrota electoral de la fórmula gubernativa Francisco Correa-Otto Gschwind, en la que el mejor candidato había obtenido el menor número de votos: sólo 9.000 en toda la provincia (5.000 en Rosario).
            La idea del emprendimiento editorial había nacido en una reunión realizada en el estudio de Enzo Bordabehere, de la que participó un grupo de amigos del Partido, ninguno de los cuales, salvo Bordabehere, pasaba de los 30 años de edad.
            Quedó constancia en el acta de constitución que todos quienes quisieran colaborar económicamente a la obra debían ser afiliados del Partido Demócrata Progresista, pero el diario debía mantener su independencia de las autoridades del Partido.
            Gracias al esfuerzo denodado, producto del entusiasmo de los jóvenes idealistas, comenzó la vida del diario. Dos meses después de su aparición, en diciembre de 1928, el doctor Bordabehere viajó a Europa, donde estuvo alrededor de diez meses. Fue en ese ínterin que, confiando en el éxito creciente del tiraje, los directivos cometieron el error de realizar una gran inversión en máquinas que aumentò los gastos y desequilibró el presupuesto, colocando a la empresa al borde de la quiebra. Las obligaciones del diario estaban garantidas por Mario Antelo, Enzo Bordabehere y Vicente Pomponio. Cuando fue necesario reforzar las garantías, se acudió a Víctor Avalle, José Martín Olaeta, Alberto T. Casella, Rafael Mancini, Lucas Sánchez e Isidro y José Carreras.
            A pesar de las economías introducidas, no fue posible eliminar el déficit operativo del diario.
Una vez instalado el gobierno del doctor Molinas, se entendió que se podía acudir a la ayuda económica de funcionarios y empleados de alta jerarquía que accedieron al gobierno, invocando el aporte que la acción del diario significó para el triunfo del Partido. Pero fueron pocos los que respondieron. El Partido contribuyó con la suma de $52.000.-, que se recibió como aporte de capital. lo que se tradujo en la pérdida de autonomía de Tribuna. El problema subsistió y se llegó a situaciones que pusieron al diario otra vez al borde de la quiebra.
            Los vendedores de las máquinas, que habían venido cobrando regularmente, a raíz del atraso de una mensualidad por parte de uno de ellos, y en medio de circunstancias que dividieron al núcleo fundador, llevaron a situaciones difíciles que, a duras penas y por la acción enérgica de los doctores Bordabehere y Pomponio fue posible resolver.
            A la muerte de Enzo Bordabehere, asesinado en el Senado de la Nación, ocupó la dirección el doctor Vicente Pomponio, que era el subdirector.
 

Segunda parte

             En la década de 1940 Tribuna seguía siendo el diario vespertino de mayor tirada de Rosario, habiendo llegado a 25.000 ejemplares por día.
            Recordamos que los editoriales estaban a cargo de Antonio Robertaccio y Virgilio Albanese y entre los periodistas podemos citar a Fausto Hernández, gran poeta rosarino, autor de Biografía de Rosario, Isaac   Efron, Cipriano Roldàn, Juan Pascual y Pablo Andrés Cribioli (estos tres de Deportes), Justo Palacios, Julio Vanzo, los fotógrafos Joaquín Chiavazza y Blas Persia.
            En su condición de vespertino, el diario tuvo gran aceptación entre los partidarios del deporte, el fútbol particularmente, y las carreras de caballo. Los canillitas voceaban: “Crónica (otro vespertino de la ciudad), Tribuna: “el “fóbal” y las carreras”.
            La llegada de la “revolución de 1943” aumentó las dificultades para la prensa libre, que se acentuaron con su continuación, el régimen peronista. El 1º de junio de 1945 la Dirección de Correos y Telecomunicaciones prohibió la circulación de los diarios El Progreso, de San Nicolás y Democracia, de Junín. Eso se repitió con muchos otros órganos. El 1º de julio de 1947 apareció un proyecto de ley para limitar a 8 el número de páginas de los diarios..
            La campaña contra todos los diarios que no aceptaban convertirse en propagandistas del gobierno arreció y el cierre de órganos de prensa, la no entrega de papel, que administraba el Gobierno, fueron cosa corriente, que culminó con  la expropiación de La Prensa, de Buenos Aires.
            Tribuna no fue la excepción. La Comisión Bicameral Investigadora de Actividades Antiargentinas, que había sido creada por el Congreso para impedir la propaganda nazi, fue desvirtuada y en las manos de los diputados José Emilio Visca y Rodolfo Decker fue un vehìculo para cerrar y suspender órganos de prensa, no entregar papel para la impresión que dicha Comisión administraba.
            El diario sufrió una clausura y al reaparecer, siete meses después,  publicó un editorial, que comenzaba con una frase famosa de Fray Luis de León: “Como decíamos ayer..”, en el que se anunciaba que iba a continuar su prédica democrática y comentaba la ruinosa situación económica que se estaba gestando en el paìs. Eso sucedió el 18 de agosto de 1949 y ese día el escribano Miguel Angel Telesca certificó que la tirada del diario había sido de 31.330 ejemplares.
La situación se hizo insostenible. Después de reclamar la entrega de papel a los importadores, habituales proveedores, quienes contestaban invariablemente que sus existencias estaban interdictas por la Comisión citada y reclamarle a ella y otros organismos del Gobierno sin éxito, el 22 de enero de 1950 se editó por última vez.  Finalmente, Tribuna fue entregada al personal y se publicó con el título de La Tribuna desde el 29 de marzo de 1950. El lema que llevaba desde su fundación: “Los que saben a donde se dirigen y van marchando por el camino recto no lo recorren solos durante mucho tiempo” (frase de Lisandro de la Torre) fue entonces cambiado por otro: “Los que trabajan en este diario participan con el 50% de sus ganancias”.


            

ALBERTO NATALE

ALBERTO NATALE
10/9/12
Palabras pronunciadas por Héctor Amez en el primer aniversario de su fallecimiento
 
La vida pública de Alberto Natale fue un fluir en el que las cosas se dieron casi naturalmente , como si  debieran ser por imposición de una fuerza superior en la que no creía, casi sin esfuerzos mayores.

Desde muy joven, tenía 17 años cuando se incorporó al Partido Demócrata Progresista, en 1955, en la primavera democrática que sucedió a la caída de la dictadura iniciada en 1943, comenzó su militancia primero en los cuadros juveniles.

A poco andar y tras la muerte de José Antelo,  integró la Junta Ejecutiva Provincial que presidió Alfonso Aletta de Sylvas, sin duda el más activo y capaz dirigente después de Enzo Bordabehere en la organización partidaria.

Le tocó a Alberto sucederlo sin las dotes de Aletta, pero con un talento que lo elevó a los cargos superiores por encima de correligionarios  antiguos y respetados, que cedieron sus posiciones en reconocimiento a su mérito.

Apenas se había recibido de abogado, a los 23 años, cuando se incorporó al estudio del Dr.Camilo Muniagurria, y ya fue candidato a concejal de Rosario. Cargo en el que sería electo a los 24 en una lista que compartí y que era presidida por Angel Moral.

Vinieron las épocas difíciles del 73 y con 35 años fue candidato a gobernador pasando a la segunda vuelta con lo que su nombre cobró aun mayor prestigio.

Todos sabemos como terminó ese aciago periodo pese a todas las advertencias que se hicieron. La violencia sin precedentes pudo ser evitada pero la hoguera se encendió.

Cuando se pensó que  podía empezar la salida, Alberto aceptó la intendencia. Una obra de progreso de 22 meses transformó la ciudad  en un clima de concordia, en la que se gobernó para todos y no se toleró una sola desviación de los principios de la moral administrativa.

Desde 1985 y durante 20 años desempeñó en cinco períodos una diputación nacional brillante reconocida por propios y extraños.

Cinco veces fue candidato a gobernador sin discusión interna y en ocasiones por la insistencia de sus amigos que veían disminuidas las posibilidades sin su presencia.

Los amigos que lo conocían bien  a veces han pensado que  no dio toda la medida de sus condiciones y por eso le han reclamado más en algunas ocasiones.

Su actuación no se limitó a la militancia política y puede afirmarse que casi  ningún demócrata progresista alcanzó su rango en los ambientes académicos.

¿Puede afirmarse que no cometió errores? ¿Acaso ha existido el hombre que no los haya cometido, según la opinión de este o aquel?

Transitamos juntos en el partido cincuenta años. Algunas veces hemos tenido opiniones diferentes que no han alcanzado para afirmar una disidencia o siquiera una confrontación.

En los tiempos políticos difíciles y peligrosos que vivimos  lo necesitamos. Ahora sólo tenemos su recuerdo y su ejemplo.

Alberto fue un hombre íntegro, un demócrata cabal, el mejor de su generación y quedará entre los prohombres del Partido Demócrata Progresista.

22 de abril de 2011

Luciano F. Molinas

Discurso pronunciado por el concejal Héctor R. Amez en el Concejo Deliberante de Rosario con motivo del fallecimiento del Dr. Luciano F. Molinas en la sesión del 9 de noviembre de 1973.

Un ciudadano ejemplar, repúblico insigne, demócrata ferviente, estadista probo, ha muerto hoy en Santa Fe.  El doctor Luciano F. Molinas tenía la vocación de la política y se entregó a ella con la pasión de los hombres de bien, que sienten los destinos del pueblo como cosa propia.

Desde muy joven desempeñó funciones legislativas en las que reveló la profundidad de su talento y de su conducta y a ellas las orientó fundamentalmente hacia las cuestiones económicas y financieras y demostró la versación propia del estadista.

Militó desde sus primeros días en el Partido Demócrata Progresista junto a hombres que en su momento daban lustre a la política de Santa Fe y trascendían al escenario nacional, y tuvo a su lado a Lisandro de la Torre, Francisco Correa, Enrique Thedy, Enzo Bordabehere, Mario y José Antelo, y a tal punto descolló su personalidad que bien pronto fue candidato a gobernador y a legislador nacional (antes había sido diputado provincial), como lo fue luego a convencional constituyente nacional y en esta provincia.

Profesor universitario, volcó en la cátedra esa misma conducta y ese mismo talento y tuvo entonces esa cátedra el prestigio propio de sus méritos. Sociología, economía y finanzas, sucesivamente, fueron las materias de su dictado. Justamente ayer se han cumplido 42 años desde el día que la provincia lo eligió gobernador. Era el mismo día en que el fraude electoral impedía el triunfo de la fórmula presidencial que integraban Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto. La gobernación del doctor Molinas permitió apreciar las dotes de estadista de este hombre que llegaba a ese cargo a los 43 años de edad.

Fiel a sus convicciones y al programa de su partido, que para los hombres que compartían su ideario eran un programa de acción, hombres para quienes la dialéctica teoría-realidad era sólo un eufemismo tras la cual se escudan los que carecen de convicciones firmes, llevó a cabo una brillante tarea de renovación.

Apenas llegado a la función pública, elevó a la Legislatura el mensaje para poner en vigencia la Constitución de 1921, de acuerdo con el programa de su Partido.

Inmediatamente , en momentos en que la situación económica y financiera, como producto de una crisis que abarcaba el mundo entero, hacía sentir sus efectos sobre las finanzas de esta provincia, ya desquiciada por gobiernos anteriores, dispuso la moratoria de la deuda externa, que alarmó a los banqueros internacionales, que creían en ese momento verse libres de una crisis tan grave como no vivió el mundo en lo que va de este siglo. En poco tiempo arregló la deuda, consiguió importantes reducciones de intereses y amortizaciones y se reanudaron los pagos con gran ventaja para la Provincia.

De acuerdo con la Constitución del 21, fue reformada la ley de comunas y se aumentaron las facultades que tenían esos entre primarios del poder político de los pueblos. Por medio de convenciones constituyentes municipales, se dictaron las cartas orgánicas de las ciudades de Rosario y Santa Fe. Se estableció un régimen de control de las leyes laborales y de conciliación y arbitraje obligatorios en los conflictos de trabajo que, en su sustancia, aún están rigiendo en esta provincia. Se crearon los consejos escolares electivos para que el pueblo fuera el dueño de sus propias escuelas; se descentralizó la administración. Se estableció un impuesto a los latifundios y al ausentismo rural y se dictó la ley de colonización. El sistema policial y el carcelario fueron reformados: se terminó con la mafia que asolaba la provincia y se construyó la cárcel modelo de Coronda, con grandes talleres, donde los reclusos hacían trabajos útiles.

A pesar de la grave situación económica y financiera, se dió un impulso extraordinario a las obras públicas, que, fundamentalmente, estuvo concentrado en la edificación escolar y en la construcción de caminos pavimentados que llevaron a Santa Fe a tener la red más amplia de la República.

En su primer mensaje a la Legislatura, el Dr. Molinas, para asegurar la continuidad de la administración propone rebajar su propio sueldo de gobernador en más de un 40% y a partir de allí una escala reductora que llegaba a cero para los últimos agentes de la administración.

Podría señalarse mucho más sobre la obra de gobierno de Molinas, pero ese gobierno era un mal ejemplo dónde se enseñoreaba el fraude en la República y dónde hombres conscientes de sus intereses y de sus designios no podían seguir permitiendo este “mal ejemplo”. La Provincia fue intervenida.

Bajó Luciano Molinas de la función pública con la frente alta dando un manifiesto al pueblo en el cual explicaba su obra de gobierno y la situación a que era llevada la Provincia en ese momento.

Nadie pudo señalar al doctor Molinas el menor desliz en el manejo de la cosa pública. Y este hombre tan arraigado en sus convicciones, honesto y probo, repúblico integérrimo, cuando llegó el momento renunció a la jubilación que le era debida como ex mandatario de la Provincia y fue el único que vivió hasta el final de sus días sin cobrar esos emolumentos.

Vinieron para él y para toda su generación, épocas muy difíciles. El siguió fiel a sus convicciones y a su militancia política, siendo nuevamente candidato a gobernador y a presidente y vicepresidente de la Nación.

Hasta el último momento de su vida, a los 85 años, en que acaba de fallecer, el doctor Molinas mantuvo su plena lucidez a pesar del desmedro físico que lo aquejaba desde hace doce años-fue convencional constituyente de la Provincia en 1961- y mantenía el interés por todos los asuntos nacionales y del mundo, y a ellos se entregó con esa pasión con que había comenzado sus primeros años en la política.

Tuvo en su partido todos los honores. Era un hombre que a esta alltura de su vida, por los méritos de su acción de gobierno y por el ejemplo de su conducta estaba por encima de toda consideración partidista. Desempeñó como nadie la máxima función en esta Provincia. Su vida toda es un ejemplo.

Señor Presidente, solicito a este Honorable Cuerpo que, en homenaje a la memoria del doctor Luciano F. Molinas. sea levantada esta sesión.

Las Constituciones de Santa Fe


23.7.1918. Estanislao López, gobernador de Santa Fe

1819. Se dicta en la provincia la primera constitución al sur de los Estados Unidos. Juan F. Seguí es su redactor principal.
1841. Nueva Constitución. Gobierno de Juan P. López. Recoge influencias de las constituciones nacionales de 1819 y 1826 y otras provinciales, organiza los poderes legislativo y judicial, pero continúan las normas de intolerancia religiosa y política.

1856.Primera constitución provincial de Santa Fe sobre el molde de la Constitución Nacional de 1853. Aprobada por el Congreso Nacional, de acuerdo con lo establecido entonces por la misma. El poder legislativo está constituido por una sola cámara de 16 diputados, que entre sus funciones tiene la de nombrar el gobernador. Establece que en todos los departamentos se establecerán municipalidades.

1863. Hay una mayor precisión en los derechos individuales. La única cámara legislativa se elige en proporción a la cantidad de habitantes. El gobernador es nombrado por un colegio de electores, elegido popularmente.

1872. Gobernación de Simón de Iriondo. Se establece el sistema bicameral y se crea el cargo de vicegobernador, con la función de presidente del Senado. Concede a los extranjeros el voto en las elecciones municipales. El poder legislativo será a partir de entonces constituido por dos cámaras: diputados, elegidos en proporción a la cantidad de habitantes y el Senado, a razón de dos por departamento. Establece normas más precisas sobre las municipalidades y la elección de jueces de paz por los vecinos y el escrutinio por parte de los concejos deliberantes. Impone también la educación primaria obligatoria y gratuita.

1883.

1890.

1900.


1949.De acuerdo con la nueva Constituciòn Nacional, la Legislatura Provincial se constituye en convenciòn reformadora a fin de adecuar la norma provincial a las nuevas disposiciones de aquella. En 1957, al abrogarse esa Constituciòn Nacional, cayeron tambièn las reformas provinciales.

1962. Se sanciona la actualmente vigente.

La Constitución de Santa Fe de 1921

Plataforma del P.D.P. 

(Fuente: La Capital 26.9.20 y sgtes.)

1.     Asegurar las libertades individuales y los derechos políticos mediante recursos rápidos contra los abusos de la autoridad y por la responsabilidad personal, civil y comercial de quienes los cometieron.

  1. Creación de un régimen municipal autónomo:
    1. electividad de las ramas ejecutiva y deliberativa.
    2. independencia administrativa y financiera.
    3. policías municipales
  1. Extensión de las facultades de la Legislatura:
  2. Inamovilidad de los jueces.
  3. Atribución de la Legislativa para prorrogar sus sesiones.
  4. Justicia de paz electiva en la campaña.
  5. Designación de los tribunales superiores a propuesta de jueces y abogados.
  6. Creación de tribunales departamentales.
  7. Juicios por jurados.
  8. Supresión de trabas constituciones a la intervención del Estado en cuanto se refiere a la salud, bienestar y la distribución equitativa del trabajo de los habitantes de la provincia.
  9. Supresión en el régimen impositivo de toda limitación que pueda dificultar la creación de impuestos progresivos sobre el mayor valor o sobre las rentas.
  10. Consejos escolares autónomos electivos y dotados de rentas propias. Concesión del voto a las mujeres jefas de hogar.
  11. Prohibición de los gastos fuera de presupuesto por acuerdos de ministros.
  12. Elegibilidad popular del contador y del tesorero de la provincia, haciéndolos responsables de todo gasto no autorizado legislativamente.
  13. Supresión de bancos provinciales oficiales.
  14. La convención declara que la política social del P.D.P. está resumida en la plataforma electoral de febrero del cte. año.


Comunicado de la U.C.R. de Santa Fe

“De acuerdo a las doctrinas sustentadas en el manifiesto político y en las que se basa la abstención decretada por la agrupación en los comicios del 3 de octubre pro reformas de la Constitución, se ruega a los ciudadanos afiliados al Partido y a sus simpatizantes que voten en blanco”.  Junta de Gobierno.


Desarrollo de la Convención 

3.10.1920 Elecciones de convencionales. Fraudes.

28.10.20 al 3.11.20  Sesiones preparatorias

15.3.1921. Iniciación de las sesiones, que durarán 90 días. No pudo hacerlo.

18.4.1921. Efectivo comienzo de los debates.

13.8.1921. Sanción de la Constitución.

27.8.1921. Decreto del gobernador Enrique Mosca, que desconoce la Constitución.


Ver también Convención Constituyente Santa Fe: elecciones del 3.10.20

25 de marzo de 2011

Sintética historia del PDP y de sus hombres

Este artículo publicado por el diario La Capital de Rosario el 21 de julio de 1985 recoge una conferencia pronunciada con el título "Sintética historia del partido y de sus hombres", organizada por los comités de las Seccionales 2da y 4ta del Partido Demócrata Progresista.

Reseña del Partido Demócrata Progresista

Francisco E. Correa: orientador de la democracia

Artículo de mi autoría publicado en el Diario "La Capital" de Rosario el 4 de febrero de 1972.
Francisco E Correa: orientador de la democracia

12 de enero de 2011

Carlos G. Colombres: talento y acción de una vida breve

Artículo de mi autoría publicado en el diario "La Capital" de Rosario el 16 de setiembre de 1979

Carlos G. Colombres

Una parte de la avenida costanera de la ciudad de Rosario lleva el nombre del doctor Colombres como justo homenaje a quien tanto hizo por crear ese paseo.

10 de enero de 2011

El magisterio democrático de Francisco E. Correa

Artículo publicado en el Diario La Capital de Rosario


Francisco Correa

8 de enero de 2011

Reconversión de la deuda municipal - Rosario, 1942

El Concejo Deliberante de Rosario aprobó el mensaje del Departamento Ejecutivo sobre la reconversión de la deuda del municipio, con el voto contrario de los concejales del PDP Mattos y Arijón. El restante concejal del PDP, Oscar Casas, opinó a favor de la reconversión e inmediatamente renunció a su banca por haber discrepado con su partido.

Reunida la J.E.P. del P.D.P., integrada por Luciano F. Molinas, secretario gral., José N. Antelo, Isidro Carreras, Luis M. Mattos, Emiro A. Seghizzi, Mario Mosset Iturraspe, Manuel T. Rodríguez, Pablo D’Anna, Rafael Mancini, José A. Linares, Camilo J. Muniaguria, Froylán Ravena Palacios dictó esta resolución:

1° Rechazar la renuncia del Dr. Oscar P. Casas.

2° Ratificar confianza al bloque de concejales.

3° Dirigirse a la Legislatura para expresarle que no obstante considerarse necesaria la conversión de la deuda de la Municipalidad de Rosario, se entiende que la ordenanza sancionada es contraria a los intereses del municipio.

4 de enero de 2011

Convención Constituyente Santa Fe: elecciones del 3.10.20

Candidatos a convencionales constituyentes del P.D.P. (en azul los electos)

Rosario: Fermín Lejarza, Carlos Paganini, Carlos Seligman, Carlos Lagos, Leonidas Loza, J. J. González (h), Fernando Schleisinger, Ramón Lucero, Gervasio Colombres, Mario Antelo, Francisco Scarabino (h).


San Lorenzo: Enzo Bordabehere, Gerardo Costanti, José S. Carreras.

Belgrano: Francisco E. Correa, Alejandro M. Carrasco.

Iriondo: Antonio F. Cafferata, Dante Ardigó, Mardoqueo Contreras.

San Martín: Lisandro de la Torre, Angel Ortiz Grognet, Luis Calderón.

Caseros: Enrique Thedy, Luis M. Mattos, José G. Bertotto.

San Jerónimo: Lucio Pisariego, Plácido Maradona, César Perussi.

La Capital: Luis Ferreira, Zenón Martínez, Manuel J. del Sastre, Augusto Morisot (h)

Las Colonias: Luciano F. Molinas, Rodolfo Vionnet, Francisco Beltramino, Francisco Ulla

Castellanos: Gabriel Maggi, Ramón Casabella, Estanislao Jiménez, Cayetano Simonetta.

Constitución: Valerio Carreras, Raúl Bordabehere, Vicente Ferrero.

San Javier: Juan Belly, Francisco Conbert.

Garay: Gustavo Martínez Zuviría, Eliseo H. Videla (h)

San Justo: Miguel A. Correa, Mauricio Mhuff.

Gral. Obligado: Eliseo Videla, Ulises R. Mosset.

San Cristóbal: Lorenzo Maronna, Alfredo Queeblen Tiessieres.

Gral. López: Carlos M. Mattos, Andrés Ferrari, Atilio Real.

 
Candidatos a convencionales constituyentes de la UCR (en azul los electos)


Rosario: J. Tallón, Nicanor Almagro Paz, Calixto Rodríguez, Guerino Troilo, Cecilio Juanto, Eduardo Pérez Zavalla, Angel Daniel Cardoso, Antenor Gómez, Rodolfo M. Parody, Luis T. Funes, Claudio L. Newell.


Constitución: Oscar Meyer, Romeo D. Saccone, Emilio Cardarelli,

Gral. López: Víctor Pesenti, Pedro Casado, Fernando Centeno

San Jerónimo: Juan Luis Ferrarotti, Pedro Jiménez, Ignacio Costa.

Las Colonias : Armando G. Antille, Leandro S. Meiners, Ramón López Domínguez

Garay: Salvador M. Vigo, José Gervassoni.

Caseros: Horacio Pendoné, José Tagliani, José Mazzini

San Martín: Juan Arzeno, Sebastián Fossero (h), José Cervera.

Belgrano: Otto Bantle (h), Angel Demaría.

San Lorenzo: Luis Delpino (h), Francisco Casiello, Enrique Carriego.

9 de Julio: Salvador Caputo, Elio de Olazábal.

San Cristóbal: Agustín Araya, Alcides Greca.

Vera: Eduardo Gorbera, Carlos Borthwick

San Javier: Alejandro Greca, Vital Ocampo.

Iriondo: Alberto J. Paz, Baltasar Ponce de León.

Gral. Obligado: Torcuato Arzeno, Vicente Capparelli.

San Justo: José Amavet, Benjamín Recamán.

La Capital: Manuel Menchaca, Domingo Frugoni Zavala, César Berraz, Cipriano Arteaga.

Partido Demócrata Progresista: algunos nombres para recordar

Esteban N. Morcillo. Falleció el 13.2.51. Militó desde la Liga del Sur. Fue concejal, intendente municipal, senador provincial por Rosario. Descendía de una antigua familia rosarina y uno de sus antepasados había sido jefe de la villa. Al momento de su fallecimiento tenía 73 años y presidía el Banco Popular de Rosario. Esposa: Lucila Rey; hijos: Esteban, Natalio, Héctor, Raúl, Sara de Lomáscolo, María Celia de D Anna (Eduardo), Víctor y Marina de Sosa.
Adhesiones de J.E.P. del P.D.P. y el bloque de concejales integrado por Lorenzo Maronna, Armando Maccioni, Ricardo Mainetti y Cirilo Baulíes.
Hablaron en el sepelio: Manuel T. Rodríguez (J.E.P. P.D.P), José Varela Silveira (H.C.D.) y Rubén Darío Moyano (P.D.P. B° R.Sáenz Peña)

Antonino D Anna (Carino) Falleció el 29.4.51 en Peyrano. Jefe de Policía del Depto. Constitución en 1932. Al ponerlo en posesión de su cargo el gobernador Molinas le dijo: “Haga un cambio fundamental de todo, que el hombre que entre en esa jurisdicción lo advierta de inmediato, si es posible, desde el aire que respire”. Eran sus hermanos: Pablo, Santiago, Concepción, Salvador , Ernesto, Mateo, Domingo, Humberto y Eduardo.

José A. Linares Falleció el 27.4.51. Nació en Armstrong y llegó a Rosario en 1929. Dirigente agrario, perteneció a la Asociación de Cooperativas Argentinas.
Diputado provincial por Belgrano. Integrante de la Junta Ejecutiva Provincial.

Luis Torres. Falleció el 6.4.51 en Berabevú. Titular de la firma Sorribas, Torres y Cía. En 1909 afilióse a la Liga del Sur. Diputado por Caseros. Senador por Caseros. (Abuelo de Luis Priotti y Beatriz Priotti de Cola)

Hugo Rosselli Falleció 30/3/54, último intendente electivo de Rosario (Const.1921)

Alejandro M. Carrasco. * 8.12.1876 + 18.8.40. Padres: Eudoro Carrasco (¿hijo de Gabriel?) y Esther Luna. Concejal P.D.P. 1914/15, 1933, dip. nacional 1916/20, 1932. Intendente 1930. Convencional constituyente 1920-21. Presidente Banco Hipotecario Nacional 1931. Asesor letrado BPSF 1935. Esposa Rosa Castagnino. Hijos Marta de Avendaño, Lelia, Alejandro y Ana María.

Gerardo Costanti (1873-1946). Sec. Jef. Policía Rosario, convencional constituyente (1899-1900), diputado prov. (1900-05) (Fue diputado nacional en 1920-24 y 1932-35)

Pedro Curutchet. Vicerrector Colegio Nacional N°2. Falleció 25.12.1925

Ovidio Amadeo Lagos. En 1909 miembro Junta Consultiva de la Liga del Sur. En 1914 Diputado nacional.

Joaquín Lagos. 1912 dip. por San Lorenzo, 1916 senador íd.; 1920-22 y 1924-28 dip.nac.

Adolfo Lagos, elector presidencial de la Torre-Carbó.

Carlos Lagos, convencional constituyente en 1920.

Juan Proto, senador prov. San Jerónimo, autor proyecto ley comisiones de fomento.

Camilo José Miguel Muniagurria. Nació en Rosario 29.3.1909.1963 Diputado nacional. 1973 Senador nacional. Convencional constituyente 1957. Miembro de la Junta Consultiva Nacional 1955. Presidente del Colegio de Abogados. Falleció el 25.10.1973.

Germán Pessan. Falleció 18.11.1930

Víctor Luis Pessan. Falleció 13.3.1918

Mario A. Rizzotto. 1-1-1918- 6-5-1979

Virgilio Sánchez Granel. Falleció 21-2-1964

Manuel Tomás Rodríguez. Nació en Los Reartes (Cba) en 1895. Se recibió de abogado en la Universidad de Córdoba en 1919. Senador provincial en 1932. Falleció en Rosario 15.4.1963. Su padre Tomás Rodríguez se dedicaba a la cría de ganado y su exportación a Chile. Abuelo de Marcelo.

Augusto Rodríguez Larreta. Nació en Buenos Aires en 1898. Falleció 23.6.45. Abogado. Profesor Derecho Político. Periodista de La Nación. Fiscal de Estado en Santa Fe 1932-33- Integrante del Superior Tribunal de Justicia en 1933

Arturo Maderna (1853-4-1-1937) Nacido en el Uruguay, trasladóse al partido de 9 de Julio (BA). Radicado en Casilda, fundó una importante estancia agrícola (1895-1918). Concejal en Casilda (1910-18), presidió el cuerpo durante ese período. Militó en la Liga del Sur y el P.D.P. Tesorero de la Sociedad Rural de Rosario (D.A.de Santillán-Diccionario de SF). Abuelo de Juan Carlos.

Avelino Sellarés. (1893-1958). Médico y político. Nacido en Reconquista. Graduado en 1918. En 1922 fue el lr. presidente del Concejo Deliberante. Concejal hasta 1930. Presidente de la Asociación Médica del Norte de Santa Fe. Diputado nacional en 1932.

Juan Semino. Nació en Rosario en 1865. Hijo de Marcelino, quien instaló uno de los primeros molinos de harina de Santa Fe. En 1908 adquirió un antiguo molino de Carcarañá, .

Juan Dellacasa (1889-3.8.67). Nació en Rosario, se inició en El Demócrata, de Tucumán, La Opinión, de Río Cuarto. En Rosario: Crónica, La Opinión, La Capital, jefe de redacción de La Acción, corresponsal de La Nación. Autor teatral. Concejal por el Partido Demócrata Progresista. Fundador del Círculo de la Prensa y de la Asociación de Cronistas Deportivos.

Julio A. Noble (9.7.1896-29.10.60).1932 Diputado nacional. Miembro de la Junta Consultiva Nacional en 1955. Partido Demócrata Progresista. Junto con el arquitecto Madero proyectó y dirigió la construcción del City Hotel, de Buenos Aires.(D.A.S.). Diputado nacional 1932-36. Integrante de la Junta Consultiva Nacional 1955.

(Estas referencias biográficas han sido extractadas de “Diccionario de Santa Fe”, de Diego Abad de Santillán, con el agregado de otros datos).

Ver además Legisladores Nacionales Demócratas Progresistas


Partido Demócrata Progresista: candidatos a gobernador y vice

1912 – Lisandro de la Torre-Cornelio Casablanca


1916 - Enrique Thedy-Gustavo Martínez Zuviría

1920 - Fermín Lejarza-Luciano F. Molinas

1924- Luciano F. Molinas-Fernando Pessan

1928 - Francisco E. Correa-Otto Gschwind

1931- Luciano F. Molinas-Isidro Carreras

1937 – Luis M. Mattos-Eduardo Mántaras

1940- Luciano F. Molinas-José N. Antelo

1946-Luciano F. Molinas-José N. Antelo

1949- Horacio R. Thedy-Rodolfo Arronga

1951 - Mario Mosset Iturraspe-Camilo J. Muniagurria

1958 José N. Antelo-Luis G. Güena

1961- Horacio R. Thedy-Arturo Rabossi

1963- Alfonso Aletta de Sylvas-Armando Borgna

1973-Alberto Natale-Mario Verdú

1983-Alberto Natale-Mario Verdú

1987-Alberto Natale-César Rey Leyes

1991-Carlos A. Favario- Carlos Caballero Martín

1995- Alberto Natale-Luis Ingaramo

1999-Alberto Natale-Eduardo González Riaño

El Partido Demócrata Progresista en la primera mitad del siglo XX

20.11.1908. Nace la Liga del Sur. Lisandro de la Torre, Francisco E. Correa. Fernando Pessan, Joaquín Lejarza, Enrique Thedy. Sus puntos programáticos:


1. La reforma amplia de la Constitución Provincial

2. La reforma de la composición del colegio electoral y del senado provincial, haciéndolos electivos en proporción a la población y realización del 2° censo provincial .

3. La concesión a cada distrito rural del derecho de elegir por el voto de los vecinos contribuyentes nacionales y extranjeros las autoridades policiales, una comisión de fomento, la justicia de paz y un consejo escolar.

4. La autonomía municipal para las ciudades de Rosario y Casilda; nueva ley electoral que establezca la representación de las minorías.

5. Reconocimiento a cada localidad de un tanto por ciento de la contribución directa que se recaude en ellas en beneficio de sus rentas locales

6. Anexión de los departamentos de San Martín y San Jerónimo a la circunscripción judicial del sur.

7. Reforma del sistema tributario sobre la base de hacer libre el trabajo.

8 Inamovilidad de los jueces.

1911. Ley de comisiones de fomento (ley Proto). L. de la Torre, diputado provincial.

1912. L. de la Torre-Cornelio Casablanca, candidatos a gobernador y vice son vencidos por la U.C.R.: Menchaca-Caballero. L. de la Torre, elegido diputado nacional.

1914. El 14 de diciembre se funda el Partido Demócrata Progresista sobre la base de la Liga del Sur y de otras fuerzas provinciales, con hombres de la talla de L. de la Torre, Joaquín V. González e Indalecio Gómez, entre otros. Se trata de organizar “ una fuerza nueva, que lleve a conservar todo lo que deba ser conservado” y presentar un programa moderno que atienda a la democratización del país, con el irrestricto apoyo a la nueva ley electoral (Ley Sáenz Peña) proponga las reformas necesarias para la transformación de la República y su gobierno por los hombres más capaces. El nuevo partido proclama la fórmula Lisandro de la Torre-Alejandro Carbó, que enfrenta al radicalismo, que abandona la abstención revolucionaria en que ha vivido en los últimos años. Luego de algunos cabildeos, los colegios electorales proclaman la fórmula Hipólito Irigoyen-Pelagio B. Luna.

1916. Elecciones en Santa Fe. Enrique Thedy-Gustavo Martínez Zuviría es derrotada por la fórmula radical Rodolfo Lehmann-Francisco de Elizalde.

1920. Elecciones en Santa Fe. Fermín Lejarza-Luciano F. Molinas. Triunfa el binomio radical Enrique Mosca-Juan L. Ferrarotti; éste renuncia por el fraude y eligen a Clorindo Mendieta.

1921. Sanción de una nueva Constitución en Santa Fe. Su desconocimiento por el gobernador Mosca, a instancias del presidente Irigoyen.

1922. Elecciones de presidente. Fórmula Carlos Ibarguren-Francisco E. Correa. Triunfo de Marcelo T. de Alvear y Elpidio González.

1924. Elecciones en Santa Fe. Luciano F. Molinas-Fernando Pessan. Triunfo de la U.C.R.: Ricardo Aldao-Juan Cepeda.

La labor de los legisladores provinciales y nacionales del Partido Demócrata Progresista. Los concejales de Rosario. Ejercicio reiterado de la presidencia del Concejo Deliberante.

El fraude electoral en la provincia. Villa Guillermina, El Rabón y La Salada. Anulación de los comicios de diputados nacionales de 1918.

La abstención del Partido después de 1924. El regreso a la acción en 1927. Mario Antelo, Enzo Bordabehere, Isidro Carreras. La actuación de las policías bravas en Santa Fe, la persecución de los opositores. El ejemplo del departamento Caseros con la maquinaria agrícola.

El renacimiento partidario. La fórmula Francisco Correa-Otto Gschwind. en 1928. Triunfa la U.C.R.: Gómez Cello-de la Puente.

1928. Hipólito Irigoyen es elegido por 2ª. vez. Pronto se desacredita.

1930. El P.D.P. obtiene la minoría de diputados nacionales de Santa Fe: Luciano F. Molinas, Francisco E. Correa y Mario Antelo.

1930. Revolución del 6 de setiembre. El Gral. José F. Uriburu es designado presidente de la Nación. Uriburu le ofrece a L. de la Torre ser el candidato oficial a la presidencia, lo que éste no acepta.

1931. Alianza Demócrata Socialista. Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto, candidatos a presidente y vice. Fraude electoral. Triunfa la Concordancia entre conservadores, radicales antipersonalistas y socialistas independientes merced al fraude electoral, que se aplica sistemáticamente hasta 1943.

En Santa Fe triunfan los candidatos demócratas progresistas. Luciano F. Molinas-Isidro Carreras a la gobernación.

1932-1935. Gobierno de Luciano F. Molinas. Aplicación de la Constitución de 1921. Reformas. Intervención federal a la provincia.

1932-1936 Debates de L. de la Torre en el Senado de la Nación. Presupuesto. Elevadores de granos y su administración por cooperativas agrarias. Ley de Bancos y creación del Banco Central. Convenio de Londres. Investigación del comercio de carnes y asesinato del senador electo Enzo Bordabehere. Ley de represión del comunismo. Actuación de los diputados nacionales Vicente Pomponio, Carlos G. Colombres, Juan Godfrid, Julio A. Noble y otros sobre esos y otros asuntos trascendentes.

1937. Mediante el fraude se impone la fórmula de la U.C.R. de Santa Fe, Iriondo-Araya.

1940. Luciano F. Molinas-José N. Antelo son los candidatos a gobernador y vice del P.D.P. Otra vez el fraude electoral permite elegir a los candidatos de la U.C.R. de Santa Fe: Argonz-Leiva.

1943. Revolución del 4 de junio. Los generales Rawson (que no llega a jurar), Ramírez y Farrell ocupan sucesivamente la presidencia de la Nación. El Cnel. Perón, uno de los integrantes del G.O.U., movimiento de inspiración fascista, ocupa diversos cargos y llega a ser vicepresidente.

1945. Renuncia de Perón y movimiento del l7 de octubre.

1946. El P.D.P. integra la Unión Democrática. El binomio Perón-Quijano se impone en las elecciones del 24 de febrero. Comienza un largo período de conculcación de las libertades públicas. Constitución de 1949 y reelección presidencial. La polarización política que provoca la oposición al régimen gobernante motiva el crecimiento de la Unión Cívica Radical y la paulatina baja de los demás partidos.

1955. Revolución Libertadora. La Junta Consultiva Nacional. 1957. La reforma de la Constitución Nacional. Actuación de los convencionales demócratas progresistas.

13 de agosto de 2010

Camilo Muniagurria



Artículo publicado en el Diario La Capital de Rosario el lunes 28 de noviembre de 1983, con motivo del homenaje que la Junta Ejecutiva Provincial del Partido Demócrata Progresista rindiera al Dr Camilo Muniagurria en el décimo aniversario de su fallecimiento.

Camilo Muniagurria by mamez

4 de agosto de 2009

Lisandro de la Torre

Correspondiendo a una gentil invitación del señor Secretario de Gobierno al P.D.P., hablo en su nombre en este acto de colocación de la placa que sitúa a los visitantes del cementerio en el lugar donde se hallan las cenizas del doctor Lisandro de la Torre, como uno de los ciudadanos destacados de la ciudad de Rosario. 

El hombre público más eminente nacido en esta ciudad desarrolló su vida política en los 50 años que transcurrieron entre 1889 y 1939. Comenzó en los actos que precedieron a la revolución de 1890; allí en el Parque de Artillería (donde hoy se encuentra el Palacio de los Tribunales de Buenos Aires) fue el centinela de la Junta Revolucionaria, adentro, como el mismo de la Torre lo recordara 40 años más tarde, en el hospital de sangre, el doctor Juan B. Justo atendía a los heridos. Participó luego en la revolución de 1893 en Rosario y Santa Fe, que desalojó el gobernador Cafferata y ocupó un ministerio por breves días. Poco después llegaría a la conclusión de que las conjuraciones de cuartel eran mil veces más peligrosas para las libertades públicas que las malas elecciones.

La fundación de la Liga del Sur en 1908 significa por primera vez en la Argentina la aparición de un partido orgánico, con programa definido, como lo señala José Ingenieros en su Sociología Argentina. Su compromiso lo llevará a gastar toda su fortuna personal en la campaña de candidato a gobernador de Santa Fe.

Sancionada la ley Sáenz Peña en 1912, es electo diputado nacional y en sólo dos años resulta consagrado por su labor legislativa al punto de convertirse en un líder nacional. Si hay libertad electoral, hacen falta partidos orgánicos y se pone a esa tarea. Su talento y la reciura de su carácter son reconocidos cuando es designado presidente del nuevo Partido Demócrata Progresista y luego candidato a presidente de la República, entre nombres como Joaquin V. González, Indalecio Gómez, entre muchos otros. Y aunque fracase electoralmente continuará por el camino emprendido. Su fracaso será el fracaso de la República, como lo han señalado Rouquié y Sebrelli.

Cuando la demagogia irresponsable traiga como consecuencia la asonada del 6 de setiembre de 1930, rechaza la posibilidad de ser el candidato del oficialismo y es el abanderado de la Alianza Demócrata Socialista. El candidato a vicepresidente es el doctor Nicolás Repetto, médico eminente, que en su foja lleva el dato de que abandona su profesión, que en el último año de ejercicio le ha dado utilidades de un millón de pesos de hoy, para brindarse a la acción política. El fraude y las condiciones políticas de gran parte del país provocan la derrota.

Cuando se incorpora al Senado el talento enorme, su desinterés, la defensa de los intereses de la República brillan como nunca. Así lo vemos en el debate del Banco Central, cuyo proyecto él critica, no porque signifique una entrega a intereses extranjeros, sino porque no tiene la suficiente independencia para defender el valor de la moneda. Sí, se hará sentir su voz antiimperialista frente al Convenio de Londres o la investigación del comercio de carnes, donde ve caer asesinado a Enzo Bordabehere.

Poco después, el fraude electoral como sistema y la aparición de brotes totalitarios determina que ante una multitud pronuncie el 1° de mayo de 1936 la frase convocante: “Hombres libres del mundo, uníos”.

En ese año de 1936 afronta el debate sobre la ley de represión del comunismo, que es sólo la pantalla para contener las protestas que origina el fraude y ahí puede ratificar su fe democrática. “A mí me separa un abismo del comunismo. Ni la dictadura ni el desborde demagógico me han tenido jamás a su servicio”

Todavía la vida le da tiempo para pronunciar su conferencia “Grandeza y decadencia del fascismo” en 1938.

Señores: El pasado sirve para buscar los ejemplos, no para repetirlo ni para crear diferencias en los hombres de hoy o del futuro.

En esta hora en que se cierne una nueva amenaza, otra vez trasnochada, de un brote fascista en la Argentina, busquemos los caminos para que todos los demócratas, cualquiera sea su origen, nos unamos para hacer frente a esa amenaza. Ese será el mejor homenaje a la memoria de Lisandro de la Torre.

7 de enero de 2006

Enzo Bordabehere

Dr. ENZO BORDABEHERE
25-9-1889 - 23-7-1935
 
  • Concejal de la ciudad de Rosario
  • Diputado provincial 1918-1922
  • Diputado nacional 1922-1926 y 1932-1934 (mandatos cumplidos)
  • Senador nacional electo, no incorporado por maniobras de la Cámara.
  • Secretario General de la Junta Ejecutiva Provincial del Partido Demócrata Progresista.
  • Cofundador y director del diario Tribuna hasta el momento de su muerte.
  • Presidente del primer comité de la juventud de la Liga del Sur

Angel Moral

Con la muerte de Angel Moral se va el último representante de una generación y un personaje único e irrepetible.

Militante del Partido Demócrata Progresista desde su adolescencia, llegó a ocupar cargos internos de la más alta significación y ser representante de la agrupación en el Concejo Deliberante de Rosario y en la Cámara de Diputados de la Nación.

Lo fue por imperio de su personalidad y de su talento, sin ambiciones menguadas ni luchas encarnizadas por conquistar posiciones, que seguramente deseó pero que logró por el reconocimiento de sus correligionarios y puede decirse a pesar de un carácter hosco, combativo, incapaz de hacer concesiones respecto de lo que eran sus convicciones.

Como todos los hombres tenía virtudes y defectos, que no ocultaba. Puede decirse que se ofrecía cristalino a la expectación pública y más de una vez ello le hizo resignar posiciones que merecía. Pero ese era él y lo fue siempre hasta los días finales de su vida.

Hace dos semanas fui a visitarlo a su casa. La salud desmedrada no había atacada la lucidez de su cerebro ni siquiera ese temperamento optimista que lo distinguía y me pidió que distribuyera un trabajo que había preparado años atrás sobre la autonomía municipal. Estaba al tanto de todas las noticias con los dos diarios que leía siempre y me hizo sus comentarios. Se aprestaba a concurrir a las reuniones partidarias que habían comenzado a realizarse sobre la reforma constitucional de la provincia y sólo esperaba que condiciones climáticas más benignas le permitieran salir de su hogar.

Puedo decir con la mayor veracidad que ese carácter difícil que lo caracterizaba no era necesariamente un obstáculo para el trabajo en equipo. Lo conocí bien en el bloque de concejales de 1963-1966, que él presidía y que yo integraba con otros amigos. Nunca una disidencia parcial impidió una decisión colectiva ni empañó una relación que, por el contrario, se fortaleció con el transcurso del tiempo. Entonces apreciamos su enorme capacidad de trabajo, su amplio conocimiento de los temas más diversos y el respeto que imponía a amigos y adversarios. No exagero un ápice cuando digo que desde la presidencia del bloque opositor dirigió los trabajos del Concejo Deliberante. Es que se imponía por la fuerza con que sostenía sus ideas y con el poder moral que emanaba de su acción.

Desde joven se había acercado a José y Mario Antelo, cuyo estudio jurídico frecuentaba. Bebió allí el espíritu democrático que se asienta en el respeto de las jerarquías legítimas, y después de la muerte de Mario acudió muchas veces en consulta cada vez que lo necesitó. Esa idea de la jerarquía legítima, que es consustancial con la democracia, la tuvo siempre y puede hallarse allí la clave para comprender la falta de disidencias políticas en el seno partidario, a pesar de su carácter.

La política fue seguramente su leit motiv. Su paso por la Cámara de Diputados no fue intrascendente y lo prueban los proyectos y debates, algunos de los cuales fueron publicados en forma de folleto. En momentos muy graves para las instituciones de la República hizo oir la voz del Partido Demócrata Progresista y sostuvo los principios y el programa de su Partido. En las épocas más difíciles, sin esperanzas, su nombre integró listas partidarias.

En el orden interno, integró la Junta Departamental de Rosario, que presidía el doctor Vicente Pomponio, uno de sus maestros preferidos. También, la Junta Ejecutiva Provincial y la Nacional varias veces. Presidió durante varios períodos el Congreso Nacional y el Tribunal de Disciplina. Constituida la Comisión de Museo y Homenajes, fue su vicepresidente e impulsor de muchas de sus iniciativas. Actualmente era presidente honorario de la misma.

Su nombre está asociado también a la educación. En la Escuela Superior de Comercio, de la que fue antes alumno, en la Facultad de Ciencias Económicas, su paso por la docencia, dejó su impronta en miles de alumnos que lo recuerdan con afecto como un maestro severo pero recto.

Angel Moral vinculó su nombre a muchas actividades culturales y deportivas, habiendo integrado elencos directivos de varias entidades.

Lector apasionado, no hubo género ajeno a sus inquietudes. Buscaba los momentos más diversos y todavía lo recuerdo en una esquina mientras esperaba el tranvía o sentado en el medio de transporte leyendo un libro.

No puede olvidarse su paso por el periodismo. Muy joven entró al viejo diario Tribuna, aquel que los jóvenes demócratas progresistas fundaron en 1928. Allí alternó con viejos periodistas que marcaron una época en la ciudad y aprendió el oficio, que tenía por entonces la condición de ser una fragua cultural y humana. Puede decirse que a pesar de los años transcurridos después de abandonado el oficio, Moral nunca dejó de ser un periodista. Esa etapa lo marcó como ninguna, probablemente.

Despedimos a Angel Moral, hombre cabal de la democracia, ejemplo de temple para los momentos difíciles, hecho en la forja del trabajo, del estudio y del esfuerzo.

9 de septiembre de 2004

Héctor Thedy


HECTOR THEDY, TALENTO Y ACCION AL SERVICIO DE LA CIUDAD


Cuando el intendente Alberto J. Paz (1895-98) designó al ingeniero Héctor Thedy, a la sazón recientemente recibido en la Universidad de Buenos Aires, lejos habrá estado de imaginar cuanto influiría esa designación en los progresos de la ciudad de Rosario.

La gravísima crisis económica de 1890, de características internacionales pero ahondada en la Argentina por la vorágine de negocios y proyectos sin sustento, iba caminando lentamente hacia su liquidación a fines de aquel siglo. La crisis influyó severamente en el desenvolvimiento de los poderes públicos por el gran endeudamiento del Estado Nacional, las provincias y algunas municipalidades hasta provocar la primera moratoria del crédito público del país (lo que ahora suele llamarse “default”).

En consecuencia, eran tiempos de estrecheces económicas en un país en que estaba casi todo por hacer.
A pesar de las dificultades señaladas, durante el gobierno de Paz, se ejecutaron las primeras obras del Hospital Rosario y de la Casa de Aislamiento (luego Hospital Intendente Carrasco), que fueron dirigidas por el ingeniero Thedy.

En 1898 inició su mandato don Luis Lamas, que estuvo seis años al frente de la Municipalidad, mostrando su capacidad de acción y las ventajas de la continuidad administrativa, hecho éste que sería excepcional durante más de 70 años en la gestión comunal.

Sin duda la expropiación de los terrenos respectivos y la construcción del parque de la Independencia ( conocido como Parque Independencia durante muchísimos años) es considerada la obra magna de Lamas. Todos los planos de sus instalaciones: hipódromo, exposición rural, velódromo, el trazado vial, el lago y “la montañita” (con la tierra extraída de la excavación) llevan la firma del ingeniero Thedy. El mensaje del intendente fue elevado el 24 de junio de 1900 al Concejo Deliberante, que aprobó la obra. El l5 de diciembre de 1900 comenzaron los trabajos dirigidos también por Thedy. Un año después, el 1° de enero de 1902, se habilitó el parque.

La salud y la higiene públicas eran exigencias de la época reflejadas en enfermedades y epidemias, que mostraban su triste realidad en las estadísticas a pesar de la acción desarrollada por los médicos. Así se resolvió la construcción de pabellones de maternidad y de niños en el Hospital Rosario, los primeros en esas especialidades erigidos en la ciudad, que, con asesoramiento médico, planeó y dirigió el ingeniero Thedy.

En el mismo orden, la peste bubónica que se abatió sobre Rosario en 1898 requirió la acción enérgica de la Municipalidad frente a los intereses económicos vinculados a los embarcaderos situados en las inmediaciones de la gran refinería de azúcar instalada en 1889, la más grande de Sudamérica. El barrio, que tomó su nombre de este establecimiento industrial, era un conjunto de ranchos miserables, sin orden ni concierto y menos aún higiene, donde vivían miles de personas, ocupadas en las labores portuarias y afines. Fue menester realizar laboriosas gestiones ante los propietarios de los terrenos. con títulos no siempre perfectos, para acabar con un foco infeccioso que provocó también otras epidemias (El Museo de la Ciudad ha realizado hace poco una muestra al respecto).
Los planos del barrio Refinería, con su nuevo trazado de calles, también tienen la firma de Héctor Thedy.

Al adquirirse la Quinta de Canals, en la manzana comprendida por las calles Rioja, Moreno, San Luis y Balcarce, estuvieron a cargo de nuestro recordado la confección de los planos para construir lo que se llamó el “Palacio de la Higiene”, con la Asistencia Pública sobre la calle Rioja (se lee aún la fecha de 1902 en el frente) y la maestranza (ubicada antes donde se habilitó en 19l2 la Biblioteca Argentina), sobre la calle San Luis.

A fines de 1899 se pone fin a un pleito que se plantea con la Compañía de Obras de Salubridad por las cloacas, cuyo radio sólo alcanza a la calle Dorrego y la avenida Pellegrini. El director de Obras Públicas, hombre inflexible con el deber, dictamina que debe rectificarse completamente la red y confecciona los planos correspondientes. Por supuesto que la compañía se resiste y acude a todas las influencias posibles. El intendente Lamas, que confía plenamente en su funcionario, accede a pedir la opinión del famoso ingeniero Luis Huergo, profesor de la Universidad de Buenos Aires y constructor de obras importantes. El erudito profesor confirma la opinión de Thedy y a la compañía no le queda más que aceptar la firma de un convenio para realizar los trabajos requeridos.¡Ejemplo para las horas presentes de tanta claudicación, complacencia y engaño!

Los terrenos del bajo necesitan ser saneados. El ingeniero Thedy traza los planos de una avenida costanera, que con ligera variante es la avenida Belgrano, que se habilita con su actual ancho de 50 metros, en su primera sección.

Lamas se ocupa también del abastecimiento como parte de su preocupación por la salud pública y la mejor provisión de alimentos frescos a precios razonables. Se proyecta la construcción del Mercado Central, imponente edificio, cuyos planos también son de la autoría del ingeniero Thedy. Como muestra del cambio de las expectativas económicas y la recuperación de la solvencia municipal, el costo varias veces millonario de la obra se cubrió con un empréstito interno colocado en sólo tres días.

La cuestión de la deuda exterior, luego de una década de moratoria, por fin puede arreglarse con mucha economía para la Municipalidad. Gran participación tuvo en el arreglo don Santiago Pinasco, fuerte comerciante de la ciudad, que ha estudiado durante varios años en Italia ciencias comerciales y finanzas. Don Santiago viaja a Europa y logra el arreglo sin que sus gestiones y viajes le cuesten un centavo a la Municipalidad. ¡Otro ejemplo!

Con la salida de la moratoria, que también trabajosamente se consiguió en el país, mejoró el clima de los negocios y la inversión pública y privada. Culminaron las gestiones para que se retiraran las vías del Ferrocarril Oeste Santafesino, que ocupan el bulevar Argentino (hoy avenida Pellegrini), la calle Pueyrredón (ramal a los Graneros) y el camino a la Candelaria, que permitió la apertura de la avenida Godoy. También allí tuvo participación el ingeniero Thedy

En ocasión de inaugurarse el hipódromo, se tributó un homenaje a don Luis Lamas.
El doctor Gerardo Costanti expresó: “Si el intendente ha sido la cabeza material y legal en el gobierno de la comuna, el ingeniero Thedy ha sido el creador intelectual de sus obras”.

Héctor Thedy siguió siendo director de Obras Públicas durante las intendencias de Santiago Pinasco y de Nicasio Vila. En 1908 el F.C. Central Argentino presentó un proyecto de modificación de la vía de ingreso desde Retiro. La obra consistía básicamente en un viaducto a emplazar en el centro de la avenida Belgrano y una nueva estación. El Concejo Deliberante pidió el informe del director de Obras Públicas y éste en forma clara y concisa se opuso a la obra que anularía la costanera y constituiría un muro entre la ciudad y el puerto. No fue impedimento para su opinión que su hermano fuera el abogado del ferrocarril.

En el orden político, Thedy participó, junto a Lisandro de la Torre, en la fundación de la Liga del Sur y el partido lo eligió como candidato a senador provincial en 1912 y fue un año después concejal de Rosario, labor en la que continuó su obra inteligente.
Integrante de la junta de gobierno del Partido Demócrata Progresista y en ejercicio de la concejalía, falleció repentinamente el 24 de marzo de 1916, a los cuarenta y seis años de edad.

Pocos rosarinos han hecho tanto por el progreso de la ciudad de Rosario como el ingeniero Héctor Thedy, quien a sus méritos intelectuales unió un profundo sentido moral y la defensa permanente del interés público.

Con justicia, una calle lleva su nombre, precisamente en el barrio Las Malvinas, ex Refinería.